West Palm Beach - Esa bicicleta vieja que tiene en su garaje no tiene que ir a la basura.
¿Qué tal si la dona a Jack the Bike Man? Usted puede hacer eso y hacer feliz a un niño esta Navidad.
Hace mucho tiempo antes que aparatos como PlayStations, Wiis, y iPods fueran inventados, una brillante bicicleta era a menudo la primera en la lista de regalos de Navidad. Y este Diciembre cerca de 300 niños necesitados residentes en el área quizás no puedan ver su sueño hecho realidad.
"Este año las donaciones cayeron," dijo Jack Hairston, 68, conocido en el norte de la ciudad de West Palm Beachcomo Jack the Bike Man. "La gente que acostumbraba a darme $100, ahora pudieron dar $25 y quienes solían enviar $25 ahora sólo envían $20. Además muchos de ellos no tienen nada."
Hairston espera que su organización sin ánimo de lucro, Jack the Bike Man, Inc., pueda mantener la tradición del vehículo de 2 ruedas viva, especialmente en una época en que es difícil mantener los niños activos al aire libre. Desde 1999, el ha dado miles de ciclas a los hijos de trabajadores inmigrantes, la mayoría de Guatemala y México.
El año pasado el regaló 534 bicicletas y planeó donar 600 para esta Navidad. Cuando miró su bodega en el 4401 Broadway, le faltaban 300.
"Él le dió bicicletas a todos mis amigos pero muchos niños no tendrán regalo si no reciben una cicla de Mr. Jack," dijo Luis Morales, 13, estudiante de 7o grado en la Roosevelt Middle School.
Las bicicletas le llegan a él de todas partes del Condado de Palm Beach. La gente las encuentra afuera al lado de la calle. Algunas veces han permanecido guardadas como nuevas por años en un garaje.
Si Hairston no puede reparar una bicicleta donada, saca y guarda aquellas partes que se pueden utilizar. Si alguien dona una bicicleta para adultos, la repara y la vende para poder comprar las partes que necesita para las ciclas de los niños.
David Loricchio estaba buscando una bicicleta y vió un aviso en el sitio Craiglist sobre la organización caritativa de Hairston.
"Ví de donde provenían las donaciones de caridad, entonces pensé en vez de ir a una tienda de ciclas, iría allá," dijo Loricchio, de West Palm Beach. "Eso fue algo bueno para mí, ayudar a una causa caritativa de esa magnitud, vale la pena."
La idea de regalar a los niños bicicletas nació cuando un niño del vecindario no pudo arreglar los frenos de su cicla.
"Él estuvo golpeando puertas y paró al frente de mi casa," contó Hairston. "Entonces tomé un par de pinzas y le ajusté los frenos y así empezó todo, lo demás es historia."
Después de que Hairston arregló esa bicicleta, otros niños del vecindario comenzaron a llevarle más ciclas. Se regó la voz, y la gente le ofreció a Hairston bicicletas nuevas y viejas para arreglar. Una mujer de Okeechobee incluso le ofreción una camineta.
Ese primer año, Hairston arregló y donó 25 bicicletas.
"¿Quién iba a pensar que esto pasaría?" se preguntó. "Me da mucha alegría ver los ojos abiertos de los niños cuando reciben su bicicleta. De esto se trata."
Para mayor información o conseguir a Hairston, visite jackthebikeman.org o llame al 561-863-1569.


